HISTORIA
Tras la dilatada experiencia en parques temáticos de Disney, desde su
apertura en los lejanos años 50 de Disneyland en California, Walt Disney World
en Florida y Disneyland Tokio, los directivos de Disney se plantearon un nuevo
reto, abrir un nuevo parque temático en Europa.
Las experiencias en Estados Unidos y Japón habían sido sumamente positivas,
creando destinos turísticos de primer orden mundial, pero ahora había que
enfrentarse al carácter Europeo, muy diferente del norteamericano, y en el que
ciertos iconos Disney, muy ligados a la tradición popular europea, en el viejo
continente no suponían un atractivo especial.
Igualmente, el carácter europeo, orgulloso de sus tradiciones, podía poner
pegas para asumir valores tan estrechamente americanos como los que
históricamente ha representado Disney.
En cualquier caso, en 1972, la decisión estaba tomada, y el primer paso era
tomar la decisión sobre la ubicación del Parque.
Desde un primer momento, compitieron dos países principalmente, España y
Francia.
España reunía las codiciadas condiciones climatológicas, tan importantes para
mantener una buena ocupación del parque durante todo el año. Se analizaron de
forma exhaustiva diferentes localizaciones, con suficiente disponibilidad de
espacios y precios razonables, y dentro de las mejor valoradas, estuvo la
provincia de Almería, pero la dificultad para disponer de agua (esencial en los
proyectos Disney) las deficientes infraestructuras de comunicaciones, y la
pasividad de las autoridades del país, hicieron que tomara fuerza la opción
francesa.
El Gobierno Francés, ofreció todas las facilidades para su emplazamiento en
las cercanías de Paris, con importantes cesiones de terreno (20 km cuadrados),
acuerdos comerciales y de exenciones de impuestos y una excelente
infraestructura de comunicaciones, con 3 aeropuertos a menos de 50 minutos de la
ubicación del parque, con vuelos de menos de 2 horas a las principales
capitales europeas (300 millones potenciales de clientes), una excelente red de
tren que prometía llegar con la Alta Velocidad (TGV) hasta el mismo corazón del
parque y un público potencial del 68 millones de personas a menos de 4 horas de
carretera.
Por su parte, Disney se comprometió con una inversión monumental, que crearía
el mayor parque temático de Europa y daría trabajo a una media de 10.000
personas del área de Paris.
En 1985, el entonces presidente de Disney, Michael Eisner, firmó los
contratos definitivos con el Gobierno Francés, y en 1988 comenzaron las obras de
construcción del parque.
Aunque la política habitual en los parques Disney, era de contratar personal
eventual, normalmente jóvenes procedentes de las universidades, la decisión
tomada para el parque europeo se centro en contrataciones de personal fijo, para
lo que se abrieron diferentes centros de selección en Francia, Alemania,
Inglaterra y Holanda, intentando dar un carácter europeísta al personal del
parque. Esta circunstancia no agradó al gobierno francés, que exigió que la
contratación se centrara en la oferta laboral del área de París.
En lo que se refiere al alojamiento, y tras la experiencia de Florida, Disney
proyectó la construcción de los complejos hoteleros necesarios para cubrir la
demanda del parque, que se estimo en 5.800 habitaciones, distribuidas en 7
hoteles temáticos, cada uno de ellos representando a diferentes regiones de
Estados Unidos.
Al igual que en Disneyworld, se proyectó también un área de Ocio, a medio
camino entre el parque temático y la zona hotelera, que pudiera ofrecer
servicios de restauración y diversión nocturna a los visitantes al parque. Este
área que en un principio se denominó FESTIVAL DISNEY, se renombró más tarde como
DISNEY VILLAGE.
El propio nombre del parque ha vivido cambios importantes desde su gestación.
Si su primera denominación fue Euro Disneyland, cambió a Euro Disneyland Paris
en 1994, Disneyland Paris en 1995 y Disneyland Resort Paris en 2002 y hasta
nuestros días.
Como hemos comentado, los problemas se sucedieron durante las obras y los
primeros años de apertura del parque.
La sensibilidad francesa, y algunos sectores especialmente nacionalistas,
vieron en el parque una invasión cultural norteamericana, y los sindicatos se
mostraron especialmente contrarios a los sistemas de contratación y de trabajo
de Disney.
Todas estas reticencias conllevaban retrasos y arduas negociaciones, ante las
que Disney exigía que se respetaran sus estándares y formas de trabajo, con el
fin de poder cumplir con las expectativas de los futuros visitantes del parque,
que sin duda buscarían producto Disney y no un Disney a la francesa. En una
conocida frase tras una negociación, el entonces presidente de EuroDisney S.C.A,
Robert Fiztpatrick respondió a una interpelación: "No vendremos, diremos O.K. y
le pondremos una boina y una baguette al Raton Mickey. Somos quienes somos"
Tras algunos retrasos, el 12 de abril de 1992 abrió sus puertas Euro
Disneland, y aunque se esperaba una afluencia de casi 90.000 personas, las
continuadas advertencias de las autoridades sobre los posibles atascos, y
retenciones, hicieron que muchos visitantes se quedaran en casa, con lo que la
afluencia de aquel dia no supero las 25.000 personas.
El parque estaba diseñado para una asistencia media de 55.000 personas, y en
base a esta previsión se realizaron las contrataciones de personal. Se
construyeron un total de 45 restaurantes en el resort, con una capacidad de
servir a 14.000 personas por hora, y aunque en un principio se adaptaron los
menús al gusto europeo, la demanda ha ido eliminando dichas adaptaciones, y hoy
en día predomina el estilo americano, con menús gemelos a los de otros parques
Disney.
Las cifras durante los tres primeros años de vida del parque fueron realmente
negativas, y la caída de ocupación en el primer invierno condujo a Disney a
tener que cerrar uno de los hoteles más emblemáticos del parque, el New Port Bay
Club, durante la temporada de invierno. Las perdidas previstas para aquel
ejercicio se elevaron a los 300 millones de Francos y sonaron las alarmas en la
sede central de Disney en California.
En 1994, y obligados por las dificultades económicas que atravesaba la
sociedad EURODISNEY S.C.A, y el apremio de los bancos acreedores, Disney provoco
una reestructuración de la deuda, y una nueva distribución de las acciones
mediante emisiones de nuevos paquetes accionariales.
La propiedad de la sociedad quedó configurada de la siguiente forma: The Walt
Disney Company 50,1%, El Principe Al-Waleed bin Talal 10%, Otros accionistas
39,9%.
Tras años de incertidumbre, los resultados comenzaron a estabilizarse a
partir de 1995, el punto de inflexión pudo se marcado por la apertura de la gran
atracción Space Mountain, réplica sustancialmente mejorada de su predecesora en
Orlando que contó con una gran campaña de publicidad a nivel europeo y una
concurrida premier a la que acudieron grandes personajes y artistas europeos.
La mejora de las cifras hizo que se retomara el proyecto inicial de un
segundo parque y en 2002 se inauguro WALT DISNEY STUDIOS, basado en el DISNEY'S
MGM STUDIOS, de Orlando, parque en el que se están concentrando los máximos
esfuerzos de innovación y nuevas atracciones en los últimos años.
Las inversiones inmobiliarias y el total apoyo financiero de The Walt Disney
Company, están permitiendo un crecimiento consolidado del Resort.
Hoy en día, Disneyland Paris es el
destino más visitado de Europa con 15,4 millones de turistas. las últimas cifras
sitúan a Francia como el primer emisor con el 43% de los visitantes, seguido por
el Reino Unido con el 16%, el 13% del Benelux, el 11% de España, 4% de Italia,
3% de Alemania y un 10% restante de otros países del mundo.
El resort cuenta con 53 atracciones en
dos parques temáticos y genera un total de 56.000 empleos directos e indirectos,
de los que 14.500 trabajan directamente en el Resort.